Bundes Liga
Sabotaje al VAR: ultras desconectan el monitor y obligan al árbitro a pitar un penalti a ciegas
ULTRAS DEL PREUSSEN MÜNSTER SABOTEAN EL SISTEMA VAR DURANTE EL PARTIDO CONTRA HERTHA BSC
INTROMISIÓN DE LOS ULTRAS EN EL VAR
El partido entre Hertha BSC y Preussen Münster en la Bundesliga 2 marcará un antes y un después por un sabotaje sin precedentes. Cuando el centrocampista Michael Cuisance cayó en el área tras una entrada de Niko Koulis, el árbitro Felix Bickel pidió revisar la jugada en el monitor VAR, pero este permaneció en negro. Ultra locales desconectaron la pantalla, bloqueando la revisión visual indispensable para validar o anular el penalti.
DECISIÓN A CIEGAS DEL ÁRBITRO
A pesar del fallo técnico, Bickel confió en la comunicación verbal de la árbitra asistente de vídeo, Katrin Rafalski, y señaló el penalti basándose en la descripción del contacto. "Mi decisión final es: penalti", afirmó. Esta resolución demostró que la jugada justificaba la sanción y que el protocolo de emergencia funcionó, pese a la ausencia de imágenes.
REACCIÓN DEL CLUB Y DE LA AFICIÓN
La DFB Schiri GmbH confirmó que un espectador desconectó el monitor de forma intencionada. Mientras el Preussen Münster condenó el sabotaje y anunció acciones legales para identificar a los responsables, el capitán Jorrit Hendrix justificó la actitud de los ultras como una forma de apoyo incondicional al equipo.
IMPLICANCIAS Y PRECEDENTES
Este episodio revive un caso similar en la Champions League 2018-2019 con el árbitro Carlos del Cerro Grande, quien también pitó un penalti sin acceso a la repetición por problemas técnicos. Roberto Rosetti, director arbitral de la UEFA, destacó la importancia de la cooperación entre árbitros para asegurar decisiones correctas aún en circunstancias adversas.
CONCLUSIÓN
El sabotaje al VAR expone la vulnerabilidad del sistema frente a acciones externas y subraya la necesidad de reforzar la seguridad en los estadios. La tecnología es clave para la justicia en el fútbol moderno, pero también lo es la integridad y el respeto de los espectadores. El fútbol debe aprender que la pasión no debe traspasar límites que ponen en riesgo la equidad del juego.