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Pánico al frío en el fútbol: el riesgo invisible que acecha a los jugadores
LAS GÉLIDAS TEMPERATURAS Y SU IMPACTO EN EL RENDIMIENTO DE LOS FUTBOLISTAS
EL ENEMIGO INVISIBLE: FRÍO Y LESIONES
Las bajas temperaturas invernales no solo afectan la vida diaria, sino también el fútbol profesional. Durante diciembre y febrero, la enfermería de LaLiga EA Sports ha visto un incremento notable de lesiones, llegando a picos de 92 jugadores afectados simultáneamente. El frío provoca rigidez muscular y articular, reduciendo la elasticidad y aumentando el riesgo de lesiones. Paulino Granero, experto en climas extremos, define esta amenaza como “el enemigo invisible”.
EL CASO DE LOS JUGADORES EXPUESTOS
Jugadores como Denis Cheryshev y César Navas, habituados a climas fríos, confirman la dureza de competir en condiciones bajo cero. Campos con hielo y bajas temperaturas incrementan el riesgo especialmente en tobillos, rodillas y huesos como el peroné. Además, la fatiga acumulada por el frío multiplica las posibilidades de sufrir pinchazos o fracturas, como el caso de Pedri en Praga que sufrió una rotura que lo dejó fuera por casi un mes.
ESTRATEGIAS PARA ENFRENTAR EL FRÍO
Equipos con experiencia en climas gélidos aplican calentamientos prolongados en interiores, hidratación cuidadosa y ropa térmica especializada. Paulino Granero relata situaciones extremas, como entrenar a –20 °C o partidos jugados bajo montones de nieve. La prevención también incluye trabajo preventivo de fuerza y movilidad para reducir riesgos.
REGULACIÓN Y PAUSAS EN LIGAS FRÍAS
La UEFA reconoce que el riesgo de lesión aumenta bajo los 10 °C y pone en manos del árbitro la suspensión si la salud de los jugadores peligra. Varias ligas europeas, como la rusa o la alemana, pausas su calendario en invierno para evitar estas condiciones extremas. Casos extremos, como el partido a –30 °C entre EE.UU. y Honduras en 2022, evidencian las consecuencias del frío en el deporte.
CONCLUSIÓN
El frío representa una amenaza oculta pero real para el rendimiento y la salud de los futbolistas. Combinar una adecuada preparación física, protocolos específicos y flexibilidad liguera es clave para minimizar lesiones y proteger el principal activo del fútbol: el jugador. Ignorar esta realidad puede comprometer no solo el espectáculo, sino la integridad física de los deportistas.