LaLiga
La Cartuja se prepara a contrarreloj para la final de la Copa del Rey
TRABAJOS INTENSIVOS DURANTE LA MADRUGADA TRAS EL PARTIDO DEL BETIS EN EUROPA LEAGUE
MODIFICACIONES INMEDIATAS EN EL ESTADIO
Nada más termine la eliminatoria entre Betis y Sporting de Braga, La Cartuja cambiará radicalmente su imagen para acoger la final de la Copa del Rey. Los trabajos comenzarán de inmediato y durarán toda la madrugada para transformar el estadio desde su rol de sede europea hacia la gran cita nacional.
COORDINACIÓN ENTRE PARTES INVOLUCRADAS
Desde comienzos de la semana ya se están realizando mejoras gracias a la colaboración estrecha entre la UEFA, el propio Betis y la administración del estadio. Las zonas fuera del campo de visión de cámaras se han vinilado con publicidad y logos oficiales del torneo, evidenciando el esfuerzo previo para preparar la sede.
LOGÍSTICA Y LIMPIEZA REFORZADAS
Las últimas áreas adaptadas serán la sala de prensa y los vestuarios, para tener todo listo justo después del encuentro europeo. El personal de limpieza y logística se ha incrementado notablemente para garantizar que el recinto quede en perfectas condiciones antes de la final.
ESTADO DEL TERRENO DE JUEGO
A apenas horas de la final, el césped afronta la prueba más exigente. Aunque desde Betis reconocen que no es lo ideal disputar dos encuentros tan seguidos, destacan el excelente mantenimiento que ha permitido que el campo permanezca en buen estado a lo largo de toda la temporada.
PENDIENTES DE LA CONTROVERSIA INSTITUCIONAL
La Cartuja sigue envuelta en polémicas, dado que su acuerdo como sede oficial se amplió recientemente hasta 2028. Al mismo tiempo, continúan las investigaciones sobre presuntas irregularidades en la gestión de la Federación Española durante la era Luis Rubiales, incluyendo imputaciones relacionadas con contratos de reforma en el estadio.
CONCLUSIÓN
La transformación exprés de La Cartuja es un desafío logístico y deportivo que refleja el compromiso de todos para garantizar una final de Copa del Rey impecable, pese a las complicaciones de calendario y las sombras institucionales que aún persisten.