LaLiga
La Superliga sigue siendo una amenaza a medio y largo plazo
JAVIER TEBAS ALERTA SOBRE EL MODELO DE AL KHELAIFI COMO UNA VERSIÓN LENTA DE LA SUPERLIGA
LA AMENAZA DE LA SUPERLIGA
Javier Tebas, presidente de LaLiga, reafirmó en una entrevista para Le Figaro que la Superliga no ha dejado de ser una amenaza para el fútbol europeo. Según Tebas, aunque el proyecto no es una amenaza inmediata, sí lo será a medio y largo plazo, especialmente por el modelo que defiende Nasser Al Khelaifi, presidente de la Asociación de Clubes Europeos (EFC).
EL MODELO DE AL KHELAIFI VS. FLORENTINO PÉREZ
Tebas explicó que el modelo que quiere Al Khelaifi es similar al planteado por Florentino Pérez para la Superliga, “pero al ralentí”, ya que Pérez intentaba ir rápido, mientras que Al Khelaifi prefiere un proceso que dure hasta quince años. Por ello, la amenaza persiste pese al pacto anunciado entre ambos dirigentes para la integración del Real Madrid en el EFC.
DUDA SOBRE EL PACTO ENTRE MADRID Y EFC
El presidente de LaLiga manifestó escepticismo sobre el acuerdo entre el Madrid y la entidad que preside Al Khelaifi, señalando que sólo conoce la superficie del pacto y no cree que sea totalmente equilibrado. Afirma que, en su experiencia, siempre hay una parte que cede más y no está convencido de que la amenaza haya desaparecido.
CONFLICTO DE INTERESES EN EL FÚTBOL FRANCÉS
En otro punto, Tebas alertó sobre el conflicto de intereses que supone que Al Khelaifi sea a la vez presidente del PSG y dueño del canal de televisión BeIN Sports. Considera que las acciones de liderazgo del dirigente perjudican la gobernanza del fútbol francés y la percepción externa del deporte en ese país, afectando incluso la venta de derechos televisivos de la Ligue 1.
UNA MIRADA AL FUTURO DEL FÚTBOL PROFESIONAL
Tebas concluye que aunque el PSG es un club sólido y seguirá siéndolo, los intereses personales de quienes lo dirigen pueden ir en detrimento de la credibilidad y estabilidad del fútbol francés y europeo, lo que representa un desafío constante para las competiciones y sus estructuras organizativas.
CONCLUSIÓN
La Superliga no es un proyecto muerto, sino una amenaza latente que puede resurgir con nuevos formatos y tiempos. La vigilancia sobre estos movimientos y el equilibrio de poder entre clubes será clave para el futuro del fútbol profesional.